Es la pérdida de orina que aparece ante esfuerzos como toser, reírse, esfuerzos en actividad física, caminar un poco más rápido, inclusive durante la actividad sexual. Se presenta también luego de los partos vaginales.
No es normal, tampoco es parte de la menopausia ni de la tercera edad.
Se trata, se cura, y definitivamente la solución no es un pañal.
En la consulta se realiza el diagnóstico de la paciente, para el manejo podemos combinar diferentes herramientas, técnicas quirúrgicas de gran efectividad con métodos tecnológicos para corregirla sin tratamientos invasivos, que además se las puede realizar de forma ambulatoria para mejorar el cuadro y la sintomatología de cada paciente.

